La Semana 7 de la NFL ya está en los libros y aquí estamos Los Indies para contaros las andanzas y aventuras de una semana con mucha miga una vez más. Hemos visto la confirmación de los Chiefs, las caídas definitivas de Dolphins y Jets con Tua y Justin sentados en el banquillo, a los Colts como el mejor equipo de la liga o la sorpresa una semana más en la noche del jueves. Venid con nosotros y luego nos dejáis vuestras opiniones:
– Vamos a empezar con la caída a los infiernos de New York Jets y Miami Dolphins. En temporadas que ya estaban en el ojo del huracán en ambas ciudades, esta semana terminaron por mostrar todas sus vergüenzas. Partidos impropios de equipos de esta liga y ambos conjuntos comandados por dos quarterbacks que parecen sentenciados. Justin Fields ha desaprovechado su última oportunidad como titular en la liga y ha perdido todo el crédito, y Tua Tagovailoa está pasando por el que probablemente sea su mayor bache de juego desde su llegada a la liga, y eso que acumula ya más de uno. Tanto Justin como Tua fueron al banquillo en el partido de este domingo, y precisamente allí se encontraron con los creadores de estos dos auténticos atentados contra el football americano. Porque hay muchas cosas que funcionan mal en ambas franquicias, problemas estructurales y cuyo origen está más allá del verde, pero Aaron Glenn y Mike McDaniel son los máximos responsables de la imagen tan absolutamente desastrosa de estos dos equipos que están arrastrando el nombre de dos franquicias históricas por los estadios del país. Cuando parece que no se puede caer más bajo, Glenn y McDaniel siguen teniendo un último clavo para poner en el ataúd que porta sus cadáveres aunque ellos aún crean que hay algún resquicio de esperanza.

– Los Philadelphia Eagles necesitaban sofocar los incipientes incendios que alejaban la calma de un conjunto que se estaba acostumbrando a los días de vino y rosas. Después de dos derrotas tenían que ganar y lo hicieron. Sin convencer, sin aplastamiento, a base de picar y trabajar, pero sacaron el partido adelante con un Jalen Hurts que sirvió en bandeja de plata el triunfo a su equipo y nutrió de balones a sus receptores para que se pusieran guapos y lucieran sus mejores galas. Y es que uno de los incendios que amenazaban en Philadelphia eran los descontentos de A.J. Brown y de Devonta Smith por su poca participación en el juego. Brown anotó 2 touchdowns con 121 yardas mientras que Smith se fue a las 183 yardas y una anotación de touchdown para erigirse como los protagonistas de unos Eagles en los que Hurts despachó una actuación que le sigue confirmando como un excelente jugador de momentos importante y de grandes partidos. Van a necesitar mucho más los de Nick Siriani para aspirar a glorias pasadas, pero la más urgente es recuperar un juego de carrera que fue la joya de la corona la temporada pasada y que no está funcionando en absoluto. Saquon Barkley sigue con muchas dificultades y con poca producción, y no hay dudas de que le van a necesitar para poder ser contendientes reales a repetir título cuando llegue el General Invierno y se tengan que ganar las habichuelas.
-Todos conocéis la expresión «fallar más que una escopeta de feria«, ¿verdad? Pues no sabemos si este fin de semana había verbena en Londres, pero desde luego que si a Trevor Lawrence le hubieran puesto a disparar patitos con una carabina típica de la feria del pueblo del mes de agosto, probablemente no se habría ganado un perrito piloto. Sirva como ejemplo su registro de 23 pases completados en 48 intentos. En un año (otro más) que parecía que podría ser el de su confirmación se está mostrando irregular, mezclando momentos de brillantez con períodos de la oscuridad más absoluta. En el partido contra Los Angeles Rams que se jugó en Wembley se vio superado por el partido y por una defensa que puso presión en cada snap, principalmente en la primera parte en la que los angelinos pasaron por encima del equipo londinense afincado en Jacksonville. Y si él no estuvo fino, no fue mucho mejor la puesta en escena de sus receptores. Soltaron balones y el número de drops por momentos fue sonrojante. En una temporada en la que los Jaguars se estaban mostrando mejorados y con una defensa de un nivel verdaderamente alto, necesitan realizar ciertos ajustes para disipar dudas. Para empezar habría que definir y acotar la participación de Travis Hunter o se puede correr el riesgo de desperdiciar una cantidad de talento descomunal acumulada en un jugador que es diferente y que así tiene que jugar. Se debería exigir más a un Brian Thomas Jr. que tiene calidad y condiciones para ser un WR1 de esta liga y que se está mostrando con ciertas reservas en jugadas donde los defensas se están empleando con dureza y agresividad. Y hay que pedir consistencia a una línea ofensiva que venía desempeñando un papel fundamental hasta esta semana y que permitió 7 sacks, no protegió nada a Lawrence y no puso ningún tipo de facilidad a sus corredores a la hora de avanzar yardas por tierra. Todo mal para los de Liam Coen. Veremos si fue un mal día o un correctivo de un gran conjunto que dejó al descubierto el verdadero nivel del equipo del norte de Florida.
– Y si vamos a hablar de grandes equipos tenemos que ponernos patriotas y apuntar hacia el estado de Nueva Inglaterra. Y es que allí hay un ejército de soldados dirigidos magistralmente por un Mike Vrabel que volvía este fin de semana a su antigua casa en Nashville. Y de nuevo ganaron con cierta solvencia a unos Tennessee Titans que siguen lejos de ser competitivos y donde no bastará con un simple cambio de entrenador. La forma en que está jugando Drake Maye y la manera en que está involucrando en el juego al resto de piezas de ataque hace relamerse a todos los aficionados de los Pats. En unos Patriots donde Tom Brady ha conseguido todos los récords y más, esta semana el joven quarterback ha roto un registro histórico al tener el porcentaje de pases completados más alto de la historia de la franquicia con el 91,3%, superando el récord anteriormente marcado por Brady que era del 88,5%. Puede parecer algo insignificante, pero es que atendiendo a las sensaciones y la forma de jugar de Maye es imposible no hacerse ilusiones con lo que está por venir en New England.
Y hay una pregunta que ronda en los corrillos de NFL y empieza a ser un tanto recurrente: ¿serán capaces los Patriots de moverse antes del cierre del período de traspasos para conseguir una pieza diferencial que les haga poder ser candidatos a luchar por el anillo? A día de hoy es una meta que les parece ajena, pero también parecía improbable que estuvieran en disposición de pelearle la división a unos Bills que la estaban dominando con mano de hierro y todos los candidatos están teniendo tropezones, lo que quizás nos tenga ante la liga más abierta de los últimos años.

– Hay que empezar a decir que Las Vegas Raiders están siendo una de las grandes decepciones de la temporada y Geno Smith debería estar, cuanto menos, cuestionado en su puesto de titular. Tiene el dudoso honor de ser el líder en interceptaciones de la liga y no está siendo capaz de mover el juego de su ataque. Además esta semana fueron incapaces de anotar ni un solo punto en un duelo divisional ante unos Kansas City Chiefs que probablemente tuvieron uno de los días más plácidos que recuerden dentro de su propia división. Y están siendo una de las grandes decepciones porque se habló mucho de las llegadas de Pete Carroll como entrenador o de Chip Kelly como coordinador ofensivo y había puestas muchas expectativas en que dieran un paso adelante para elevar el nivel de la AFC Oeste. El ataque sin la presencia de Brock Bowers en las últimas semanas es una unidad incapaz de funcionar. Pero es que la defensa con todas sus piezas en funcionamiento tampoco está siendo capaz de parar a nadie.
Y nos entristece especialmente por dos jugadores que tienen un potencial y una calidad muy superior a la media de su equipo y que están siendo absorbidos por la espiral de mal juego y de intrascendencia que genera el estado actual de estos Raiders. El primero es el rookie Ashton Jeanty. Con la baja de Bowers y la unidimensionalidad del ataque está resultando asequible para los rivales el centrarse en parar al corredor y minimizar el impacto que pueda tener. Y el segundo es Maxx Crosby, uno de los mejores defensores de la competición, y que está inmerso igualmente dentro de la insignificancia que está adquiriendo su equipo.
– Y otro ataque que a día de hoy pertenece a la élite absoluta de la liga es el de los Dallas Cowboys. La fluidez y el descaro con el que juegan, el estado de forma de Dak Prescott, la vuelta de CeeDee Lamb y la pareja que forma con George Pickens, la mejor línea ofensiva de la liga, un renacido Javonte Williams ganando yardas terrestres y anotando touchdowns como un loco y un espectacular Jake Ferguson se unen para conformar uno de los ataques más prolíficos de toda la competición. Cabe resaltar el buen encaje que ha tenido Pickens, que llegó en la pasada offseason procedente de Pittsburgh, y que ha llevado el peso del juego aéreo en estas semanas sin CeeDee Lamb. Como también cabe resaltar la confianza y el liderazgo que está mostrando Prescott. En ocasiones no se tienen reparos en darle palos, pero es de justicia también reconocer que a día de hoy está siendo uno de los mejores jugadores de la NFL en estas primeras 7 semanas, y así lo atestiguan sus 16 pases de touchdown con solo 3 interceptaciones, lo que hacen unos números más que interesantes. Cuando casi nadie daba un duro por un Brian Schottenheimer que llegaba con un claro perfil bajo y parecía un entrenador de transición, está demostrando un juego alegre y desenfadado que además está dando réditos en forma de victorias. Una de las gratas sorpresas este ataque que se está viendo lastrado por momentos por algunas lagunas ciertamente preocupantes en el lado defensivo, donde hay muchas más debilidades y, por ende, necesidades.
– No podemos dejar de recordar el enfrentamiento entre Steelers y Bengals que se jugó en la noche del jueves y en el que hubo en el campo dos quarterbacks con experiencia, con veteranía, con anillo en el dedo y con una clase que nunca se pierde. Vale que no son ni la sombra de lo que fueron, que la movilidad ya es una quimera y tienen que pedir permiso a un pie para mover el otro. Pero cuando tienen tiempo, les dan una buena protección y pueden destapar el tarro de las esencias, son dos jugadores a los que da gusto ver en el pocket y soltando el brazo a pasear. El duelo se lo llevó el equipo de Joe Flacco, que aterrizó la semana anterior en unos Bengals que necesitaban una pequeña insuflación para recobrar el conocimiento. Y se cortó la racha de unos Steelers en los que Aaron Rodgers había tomado el mando y habían cogido velocidad de crucero pero que a la vista quedó que tienen debilidades por las cuales ponerles en aprietos y hacerles morder el polvo. Aunque nos estén deleitando con sus últimos acordes y estos sean sus últimos conciertos en grandes estadios, pero larga vida a los viejos rockeros.

– Y vamos a cerrar esta crónica con el partidazo que nos dejaron los New York Giants y los Denver Broncos. Aunque para ser justos, vamos a centrarnos en un último cuarto de infarto. Se plantó el equipo de Sean Payton a falta de 15 minutos perdiendo por 19 a 0 y con escasas opciones de quedarse el triunfo en su casa de Mile High, pero un encorajinado Bo Nix que repartió 2 anotaciones aéreas y se encargó de anotar otro par de veces por tierra se empeñó en llevarse la victoria cuando nadie daba un duro por ellos y su equipo anotó la friolera de 33 puntos en ese último periodo del partido. A un touchdown de Troy Franklin respondieron los Giants con un pase de Jaxson Dart a Theo Johnson para volver a dejarlo todo igual. Pero a partir de ahí, tras un drive magistralmente conducido por el quarterback ex de Oregon, el mismo Nix anotó por tierra y sirvió de nuevo a Franklin la conversión de 2 puntos para colocarse 26 a 16 y acercarse en el marcador. Se ponían las cosas apretadas y en la siguiente posesión Dart sería interceptado y los Broncos volverían a anotar esta vez con un pase al rookie R.J. Harvey. A falta de menos de 4 minutos los de Payton estaban a 3 puntos y el miedo parecía llegar a las entrañas de los neoyorquinos. Sin embargo tras otro intercambio de anotaciones de touchdown donde tanto Dart como Nix anotaron por la vía terrestre, todo quedó reducido a una pírrica ventaja de 2 puntos para los de Nueva York tras el fallo del extra point por parte del pateador Jude McAtamney. Quedaban 37 segundos por delante y los de Denver necesitaban llegar a field goal range para que Will Lutz certificase la victoria para los suyos y así lo hizo a falta de 2 segundos para que se acabara el tiempo.
En Nueva York hay quarterback y líder para el futuro. La unión de Dart y Skattebo ha prendido la mecha de la ilusión en la gran manzana. En Denver también lo tienen con Bo Nix, pero el artífice de esta victoria y el gran creador de este equipo tiene nombre y apellido: Sean Payton. Esta remontada lleva su firma y puso a su equipo en órbita para ganar un partido que nadie se podía esperar.
Y hasta aquí nuestros triunfos y tragedias de esta Semana 7. Como siempre ha habido más, como la abultada derrota de unos Tampa Bay Buccaneers que fueron sometidos por los Detroit Lions, o una nueva victoria de dos equipos que siguen yendo a más como son New England Patriots y Chicago Bears. Y ya hablaremos más detenidamente de ellos, pero los Indianapolis Colts son, sin muchas dudas a día de hoy, y con permiso de los Kansas City Chiefs, el mejor equipo de toda la NFL.
Si queréis saber más de todo esto os esperamos en el programa del miércoles donde los triunfos estarán «rozando el touchdown» y las tragedias irán «en cuarta y fuera». Allí os esperamos.
Y ahora contadnos, ¿Cuál ha sido vuestro triunfo o tragedia favorita de esta Semana 7, Indies? Os leemos.
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