Escucho el álbum de Grandes Éxitos de Dolly Parton mientras escribo esto con un ojo y con el otro leo, admirado, el relato extenso de sus contribuciones filantrópicas, sobre todo en su Tennessee natal. Como dijo Shaquille O’Neil una vez: «I owe her an apology, I wasn’t really familiar with her game». A principios de los años 80 Sevier County era una zona pobre, abandonada, cuyo ratio de éxito estudiantil bordeaba el cero absoluto. Parton impulsó allí la creación de Dollywood, una especie de parque de atracciones con teatros, salas para conciertos de música country y centros comerciales que revolucionó por completo el lugar y lo situó en la zona noble del turismo de masas de la nación. Además, creó el Buddy Program mediante el cual ofrecía un cheque de 500 dólares a cada par de estudiantes que acabaran la secundaria juntos, ayudándose mutuamente con las clases. La medida redujo el abandono escolar en el condado desde casi el cuarenta por ciento al seis. Por último se sacó de la manga la Imagination Library mediante la cual enviaba a niños desfavorecidos un libro al mes a su casa, durante sus primeros cinco años de vida. Lo que nació como una medida local se ha expandido a seis países a lo largo de los años. Es la joya de la corona de su fundación, una auténtica maravilla. Podría seguir un buen rato detallando proyectos y donaciones pero creo que queda claro el tipo de persona que era Dolly.

Ante su muerte se multiplicaron las reacciones y las condolencias, ni una sola palabra negativa. Peyton Manning recordaba el día en el que salieron juntos, del brazo, justo después de terminar el primer cuarto, al césped de un repleto Neyland Stadium en Knoxville para cantar la famosa canción country Rocky top ante miles de enfervorecidos Volunteers. Apenas 5 días después, coincidiendo con la festividad de Thanksgiving, volvió a actuar en un estadio: esta vez en el AT&T Stadium de Dallas, en el show del descanso del partido entre los Cowboys y los Commanders, y le bastaron 6 minutos y 4 temas para convertirlo en un clásico al instante. Cantó Jolene y de 9 a 5, dos de sus canciones más populares, pero también un par de clásicos de Queen a su manera, We are the champions y We will rock you. Tenía 76 años. Luego Dak Prescott arrasó a los chicos de Washington para cerrar el círculo de un fantástico día de football.

Los homenajes a Dolly no se han hecho esperar y se suceden en un constante goteo. La Banda de los Coldstream Guards, esos tipos de sombrero simpático que protegen Buckingham Palace, en Londres, interpretaron de 9 a 5 durante el cambio de guardia. Se habla de ponerle su nombre al aeropuerto internacional de Nashville, a un parque local y sabe dios a cuántas cosas más. Los equipos universitarios de football no han querido quedarse atrás. Middle Tennessee, en el primer partido de la temporada que les enfrentará a Murray State llevará en sus uniformes un parche, justo debajo del de la C-USA, su conferencia, con el nombre de Dolly, una mariposa y las fechas de su nacimiento y muerte: 1946-2026. Además mostrarán códigos QR en las pantallas del Floyd Stadium, durante el partido, para que los espectadores puedan realizar donaciones para ayudar a la Imagination Library. Los Volunteers también han movido ficha: lucirán durante toda la temporada, en la parte trasera de sus cascos, una pegatina naranja de una mariposa y el nombre de Dolly. Es la reina del Este de Tennessee, dijo Josh Heupel, entrenador de los Vols., al presentar el homenaje. Parton pronunció el discurso de graduación de la promoción de 2009 en el campus, además de pasar por allí en casi todas sus giras mundiales. Las mariposas siempre fueron la seña de identidad de la cantante y son parte de su imagen y del logo de su parque temático, Dollywood.


Este sábado Tennessee estará de fiesta y estará de luto y rendirá homenaje a una de las más grandes para dejar claro que siempre quisieron tanto a Dolly.

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