
No hace mucho tiempo que me interesé por el football americano aunque vi una lejana Super Bowl, la de febrero de 2001. Me acuerdo porque ese mismo fin de semana confirmé que estaba embarazada del que hoy es un chico genial, que sufre como daño colateral mi pasión por el football. El que padece mis gritos en partidazos de madrugada. Se cambian los roles y me da toques diciendo que no son horas, pero ya lo dice él, soy una person.
Continuando con lo que os quiero contar, hace unos siete años, después de la Super Bowl, busqué el siguiente partido ingenua de mi y me encontré con que llegaba la larga travesía de la offseason. En septiembre ahí estaba, ya sabiendo que hay que mover cadenas e intentar primeros downs para conseguir el touchdown. Y me embaucó. Quise saber más. Me hice cuenta en Twitter, o chámalle X, en Instagram, y empecé a seguir cuentas en Facebook del otro lado del charco para aprender todo lo que podía. Cuando terminó mi primera temporada de la NFL yo me quedé con muchas ganas de más. Otra vez ingenua de mí no sabía lo divertida que puede ser la offseason. Entonces descubrí que una liga de primavera nueva, la AAF, comenzaba la semana después de terminar la temporada con la Super Bowl. Y si, yo digo «LA». Así, durante unos cuantos fines de semana seguí disfrutando de football. Hasta vi jugar a Manziel. Y a Luis Pérez también. Pero esa temporada se canceló, no llegaron a jugarse ni los playoffs.
El año siguiente tomó el testigo la XFL y el confinamiento hizo su aparición. Por cosas de la vida no seguí la USFL ni la vuelta de la XFL, pero este año, con la llegada de la UFL no me la perdí. Esta reunificación me pareció todo un acierto. Y aún encima conocí a más gente que nos gusta y la he disfrutado mucho. Con una competición más Pro. La veo con ganas de quedarse y buena prueba son los movimientos de jugadores que está habiendo. Aunque puede que no muchos hagan roster en la NFL, la UFL nos ha dado un año de, en líneas generales, buen football. Con sus contrastes, como el veterano primaveral Luis Pérez, el QB con más yardas de pase y con su equipo penúltimo en la clasificación general de la liga.
La final de la liga ya ha quedado atrás y, si queréis poneros al día, escuchad nuestro podcast. Que yo a lo mejor no me aclaro con los nombres y mi vocabulario aún está bastante acotado, pero quiero seguir yendo a por más. Al estar compartiendo espacio con unos GRANDES, no hay mejor lugar para aprender y además pasándolo bien. Ahí, desperdigados por toda la geografía española, que si algún día hay quedada el mejor punto es Madrid. Te lo diría hasta chatGPT.
Pero esta locura que nos ha juntado nos ha dejado a un paso de la Reina NFL. Ya estamos hablando de fantasy y eso es la previa que dará paso a su majestad. Nosotros seguiremos con el testigo de la UFL, contándoos todo lo que se nos ocurra. Porque es divertida, porque hemos coincidido personas que justamente disfrutamos con esto y a la vez lo flipamos. Porque nos encanta reunirnos de manera virtual (por el momento) y ver en la pantalla la cuenta atrás.
Porque la Reina es la NFL, pero la UFL es una Reinona. Cada una tiene su trono en vecinos reinos. No descartemos que se unan dragones, aunque haberlos hailos al lado de mares y océanos. No es nuestro hobby, es nuestra pasión.
Escrito por: Cris (@Crichistyle)
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