Tonight I’m gonna take that ride
Across the river to the Jersey side
Take my baby to the carnival
And I’ll take her on all the rides
(Bruce, Jersey Girl)
Los tres nacieron en Jersey en épocas diferentes del siglo XX aunque hay profundos lazos nominales que les unen y una innegable herencia italiana. El mayor, Gaetano, sobrevivió tocando la guitarra en locales de mala muerte junto a su hermano, Nick. Después de un breve paso por la cárcel, donde afinó su toque y su temple, montó una banda de blues y se mantuvo durante los años 50 haciendo equilibrismos mayestáticos sobre y detrás del escenario, cambiando sin miramientos los nombres de su banda y sumando o borrando miembros sobre la marcha. Con uno de los añadidos, Francis Castelluccio, otro chico de Jersey, formaron The Four Lovers, primero, y The Four Seasons, después, la banda en la que continuó hasta su temprana retirada en 1971. Un amigo común, Joe Frank, les presentó a Bob Gaudio, un chaval del Bronx que era letrista y tocaba el teclado y que escribiría todos los éxitos de la banda. Eran los años sesenta, rock, mafia y números 1. Su historia, la de la banda, la podéis disfrutar en la película de Clin Eastwood Jersey Boys. En los 90 fueron inducidos al Salón de la Fama del Rock y se estima que han vendido más de 100 millones de discos.

Después de alejarse de los focos, Gaetano, cuyo apodo musical era Tommy, intentó ganarse la vida como vendedor de coches usados, se estableció en Las Vegas y fue tirando mal que bien. Su gran amigo Joe Frank, que en Hollywood era más conocido por su apellido, Pesci, le siguió echando un cable de vez en vez, consiguiendo que le contrataran como extra en alguna de sus películas: Casino, Dos chiflados a remojo o en El buen pastor, la segunda película dirigida por Robert De Niro después de la espléndida A Bronx Tale. Pesci fue tan importante para la vida de Tommy, cuyo apellido era DeVito, que cuando se produjo la obra teatral sobre la historia del grupo (que luego acabaría provocando la cinta de Eastwood), salió al escenario con los 4 miembros de The Four Seasons, como una especie de quinto Beatle, la noche del estreno de la obra en Broadway. En la foto se le ve abrazando a Tommy DeVito al lado del cual están Bob Gaudio y Castelluccio (que siempre fue conocido en las tablas como Frankie Valli). Nick Massi, el bajista, había muerto 5 años antes.

A tanto llegaba la profunda amistad de Pesci y Gaetano que el primero pidió que, a su personaje de la inmejorable Goodfellas, Uno de los nuestros, le pusieran el nombre del segundo. Como Tommy Devito, Pesci ganó su único premio Oscar, al mejor actor secundario. 7 años después de esa gala nacería el último de los 3, llamado Thomas, al que inevitablemente se conoce también como Tommy DeVito y que fue Qb de los Giants y ahora luce entre bambalinas en los Patriots con los que asistirá mañana a la final de conferencia de la AFC, en el gélido y nevado Denver. No es seguro que sus padres, los señores DeVito, llamaran a su hijo Thomas para honrar al viejo Gaetano, o al personaje de Pesci, pero tampoco es improbable. En Jersey suceden a menudo cosas así. Más allá de ese papel, otro de los grandes éxitos de la carrera de Pesci como actor es el de David Ferrie, piloto y activista anti-comunista al que Jim Garrison, abogado del estado de Nueva Orleans, incluyó como pieza clave en la trama para asesinar a Kennedy. La extraordinaria JFK (ver una vez al año al menos), con Kevin Costner y música de John Williams.

Ferrie, antes de conspirar para derrocar regímenes caribeños y hacer migas o no con Harvey Oswald, fue a la Universidad de John Carroll, un centro privado y jesuita en Ohio. Esta escuela no cuenta con muchos deportistas de renombre entre sus filas pero sí con un montón extraño de figuras relacionadas con el football. Nick Caserio, General Manager de los Texans, fue Qb allí entre el 96 y el 98. Coincidió en esas aulas y esos campos con Josh McDaniels, coordinador ofensivo de la época dorada de los Patriots y que ha retomado este año esa labor, que era receptor abierto en los Blue Streaks. En ese mismo puesto, pero en los Chargers, estuvo Greg Roman hasta hace unos días. Roman cursó estudios en John Carroll (donde fue línea defensivo y donde coincidió con Tom Telesco, con quien también estaría en LA) unos años antes que Caserio y McDaniels, pero unos después de que Don Shula, uno de los mejores entrenadores de la historia de la NFL y que posee y poseerá por mucho tiempo el récord de la temporada perfecta con los Dolphins.
El último producto de esta universidad es Tyren Montgomery. Antiguo jugador de basket, que cambió LSU por un hueco como WR en la Nicholls State. De ahí pasó a John Carroll donde este año ha batido el récord de TD de la universidad, dejándolo en 17, y ha llamado la atención de los ojeadores de toda la nación. Su velocidad, su capacidad para correr las rutas y la explosividad de sus cortes y cambios de dirección le han otorgado una invitación para la Senior Bowl, siendo el primero de la Carroll en conseguirlo. Unas capacidades atléticas sobresalientes para un jugador que apenas lleva dos años practicando este deporte. Sin duda va a ser una de las historias más seguidas esta primavera y en los Indies estaremos atentos a ella. Nunca se sabe, quizá con los años se una a los 77 antiguos alumnos de la Universidad que han sido protagonistas, de uno u otro modo, en la Super Bowl.

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